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domingo, 1 de noviembre de 2026

CONTRACRÓNICA DEL ALGECIRAS B 0 – CDSF 3

 

 


Victoria de las que alimentan la confianza y ponen las cosas en su sitio. El San Fernando entendió perfectamente lo que había en juego, mostró seriedad, minimizó las virtudes del filial algecireño y multiplicó las propias. Dominio, circulación, profundidad y un catálogo interminable de ocasiones. Chust abrió la puerta, Lacida la dejó encajada y Juanje la cerró. Veintidós puntos en el zurrón (ya que se jugó en Los Pastores). El equipo estuvo acompañado, como siempre, de un notable grupo de aficionados, que tampoco quiso perderse la función. Regresaba a la titularidad Dieguito, que siempre da gusto tenerlo de vuelta, mientras Fran Guerrero se estrenaba con la azulina. Antes de que echara a rodar el balón, un minuto de silencio sepulcral en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario. El fútbol también sabe guardar silencio.

El equipo de Jaime Bugatto salió exhibiendo sus credenciales, esas que le han llevado a ganar la mayoría de los partidos: presión alta, intensidad, el balón como pareja inseparable, líneas muy juntas, solidaridad en el esfuerzo y una capacidad casi enfermiza para generar ocasiones. Hablar de las virtudes del Club Deportivo nos daría para tres contracrónicas más. Pero vayamos al grano.

El conjunto isleño arrancó asustando al rival. Y más en estas fechas. A los cinco minutos, un taconazo de Jesús Alfred dejó a Dieguito en inmejorable posición para marcar, pero perdonó con todo a favor. Cuatro minutos después, Chust estrelló el balón en el larguero y el balón botó sobre la Línea, aunque estuviéramos en Algeciras. Pa tirarse de los pelos.  Al cuarto de hora, Dani Herrera se topó con más madera, esta vez la del poste. Los palos parecían estar bajo los efectos de alguna maldición. El San Fernando buscaba las cosquillas a la defensa algecireña con balones largos sobre Jesús y Dani Herrera, con Rafa ejerciendo de particular quarterback desde la portería. El Sanfer movía el balón con criterio, encontraba espacios y empezaba a convertir el choque en un monólogo. Seguían las ocasiones de Jesús y Chust, tras un centro magnífico de Fran Guerrero. La puntería estaba de vacaciones.

.           . Y de repente, en noviembre, y a la fresquita, pausa de hidratación. En la primera parte, sí, un isotónico, pero en la segunda, directamente un colacao.

 La nota amarga llegó en el 38', cuando Montesinos tuvo que abandonar el terreno de juego tras recibir un doble golpe: rodilla y espalda. Hasta ese momento, fantástico en su banda. ¡La maldición de los laterales! Trabazo entró en su lugar para ocupar el lateral derecho.

Y cuando parecía que los equipos se marcharían a vestuarios con el marcador inicial, apareció Chust para romper el hechizo. Con el alma, y de cabeza, Alberto encontró por fin el camino de la red. El guardameta algecirista había acumulado tanto trabajo durante la primera mitad que estuvo a punto de solicitar la baja por estrés. Al descanso, 0-1.

La segunda parte fue un copia y pega de la primera. Miguelito comenzó liándola junto a la línea de cal, con ese desparpajo que lleva de serie. En el 53' llegó prácticamente la primera intervención de Rafa ante un disparo con cierto peligro, que resolvió sin complicaciones. Poco después, Dieguito buscó las telarañas de la escuadra en un lanzamiento de falta directa.

 Bugatto apretó el botón de F5 para refrescar, sobre todo la línea de ataque: piernas frescas con Lacida y Carlos Muñoz.  Increíblemente, a pesar del dominio y oportunidades, un exiguo 0-1. El equipo apretó aún más el acelerador y merodeó el gol con más y más ocasiones.

Hasta que llegó el minuto 73. Pablo Jiménez decidió caminar por el alambre sin red, preguntó a su rival ¿truco o trato? y se la sirvió con lacito a Antoñito Lacida que culminó la jugada con un golazo. Era el tranquilizador 0-2. ¡Suspiro!

            Juanje y Pedro Carrión (juventud, divino tesoro) entraron por Chust y Fran. Si alguien pensaba que el partido ya tenía echado el candado, va Juanje y suelta un latigazo desde su casa de La Isla para hacer subir al marcador el definitivo 0-3. El regreso del capitán no pudo tener mejor reconocimiento.

El filial algecirista todavía tuvo tiempo de comprobar si conservaba algo de pólvora, pero su intento acabó estrellándose en el larguero. Ya era demasiado tarde para resucitar. Es más, el Club Deportivo tuvo más ocasiones para ampliar la cuenta.

Halloween ya quedó atrás, pero este San Fernando sigue dando miedo y duerme solito con el pijama de líder.