Cuarto capítulo de la colección de los mejores partidos de la historia del CD San Fernando. El Club Deportivo goleaba 6-1 al Melilla y los dos puntos fueron los del mítico ascenso a 2ªdivisión. La mayor hazana de los anales.
CD SAN FERNANDO 6 - MELILLA 1
La penúltima jornada,
aquel 11 de julio que ya es historia viva del club isleño, los muchachos de
Antonio Molinos firmaron una de esas tardes que se cuentan de generación en
generación. San Fernando 6 - Melilla 1. Una goleada sin piedad, una exhibición
de fútbol y coraje que olía a ascenso.
El estadio rugía como un
volcán a punto de estallar. Los graderíos del Madariaga a reventar. Y desde el
pitido inicial, los azulinos se lanzaron al ataque como leones hambrientos y arrollaron
al rival. La delantera más letal de
España no tuvo compasión. Ninguna.
A los cinco minutos,
Ayala ya había abierto la veda con un zarpazo que hizo temblar los cimientos
del estadio. A los nueve, Chispa ponía el segundo y el delirio se desbordaba.
En el 22’, centro preciso de Ayala y Chispa, con sangre fría, clavaba el tercero
al ángulo. En el 33’, el killer Uribarren, sentenciaba con el cuarto. Cuatro
goles al descanso. Una barbaridad.
Tras el intermedio, el
Melilla acortó distancias (4-1), pero era solo un espejismo. Minuto 63,
penalti. Maluenda, sereno, lo transformó en el 5-1. Poco después, Ceballos
paraba un penalti y en el rechace se llevó un golpe tremendo. Tuvo que salir en
camilla. Entró el maño Ruiz. Y aún había tiempo para más. El broche de oro. En el 67’, tras una jugada coral preciosa,
Ayala cerraba la cuenta: 6-1. Fiesta total. Goleada histórica. Ascenso
consumado. ¡Segunda División!
Al final, invasión de
césped y paseo a hombros de Antonio Molinos y
jugadores. La alineación fue: Ceballos (Ruiz), Jiménez, Maluenda,
Viñuales, Diego Lucas, Devesa, Periñán, Chispa, Genil, Uribarren
y Ayala. Porque aquello no era solo una victoria: era el ascenso. El San
Fernando subía a Segunda División con una jornada de antelación. Lágrimas,
abrazos, cánticos rotos por la emoción. En la foto inferior, la alineación de aquella goleada histórica.
La provincia contaría con
tres representantes en la categoría de plata: San Fernando, Jerez y Balona.
Sueño hecho carne.
La última jornada en
Cáceres fue mero trámite. Se perdió 2-1, sí. Poco importó. Lo mejor, como
siempre, fue el regreso a casa. Con el ascenso en el bolsillo, con la certeza
de que tanto sufrimiento, tanta lágrima y tanta espera habían valido la pena.
¡San Fernando, ya estás donde tenías que estar!






.jpg)
.jpg)
.jpg)


