Social Icons

jueves, 1 de octubre de 2026

CDSF 5 - CÁDIZ CF 0 (Temporada 59-60)

Séptimo capítulo de los mejores partidos de la historia del CD San Fernando. Es una versión reeditada de otra anterior. 

Hay goleadas que el tiempo no se atreve a borrar. Son de las que se heredan, como el reloj del abuelo. Aquel 5-0 del San Fernando al Cádiz se vivió de dos maneras: con una sonrisa de oreja a oreja en La Isla y con cara de lunes en la capital. Entonces los derbis se jugaban de verdad. Con el pulso acelerado, con la bilis a flor de piel, con dos aficiones que se miraban de reojo y no precisamente para pedirse la hora.

La tensión era tal que las directivas se pusieron a buscar remedios para que aquello no acabara como el rosario de la aurora. Una de las ocurrencias fue que los equipos saltaran juntos al campo, algo que hoy es lo normal y que entonces tenía aire de tratado de paz.


Y hasta se retrataban los onces, todos juntitos y formales, como en esa boda donde posas junto al cuñado con el que no te hablas desde hace quince años. Ocurrió en Madariaga en la ida y en el Carranza en la vuelta de la temporada 59-60, con ambos clubes en Segunda División. E

Retrocedamos al 15 de noviembre de 1959, décima jornada, Campo de Deportes Marqués de Varela. El San Fernando de José Luis Riera recibía a un Cádiz con la cara descompuesta: cuatro jornadas sin ganar y la moral por los calcetines. Los isleños llegaban con 9 puntos; los gaditanos, con 8 y un puesto por debajo.

Riera formó con Arbe; Jiménez, Lolín, Elorriaga; Petralanda, Puyol; Periñán, Guerrero, Lax, Sanz y Mendi. Camilo Liz respondió con Sierra; Epi, Schwandt, Carrillo; Pedrusco, Naranjo; Lorente, Pepe Sornichero, Antonio, Jiménez y Mekarle. Faltaba Adolfo Bolea, expulsado, que a la postre fue el único cadista con coartada. Pitaba el señor Llorís, del colegio valenciano.

La primera parte fue de resistencia amarilla ante un San Fernando que apretaba. El Cádiz se atrincheró y rezó lo que sabía. En el minuto 21, el oscense Lax abrió el marcador, y con ese 1-0 se llegó al descanso. El que pensara que aquello era el final de la tormenta es que no conocía la previsión del tiempo por la app de Aemet. Porque tras la reanudación el Club Deportivo fue una apisonadora. Cayeron cuatro goles y pudieron caer más. Mendi, el malagueño, firmó el segundo en el 60'. Lax repitió en el 67'. Sanz puso el cuarto en el 83'. Y Mendi, (Rafael Flores Pérez para el registro civil) cerró la manita a un minuto del final. Tarde gloriosa para él, y de las que se cuentan a sus hijos Andrés y Alfonso. En la foto inferior, vemos al portero azulino Arbe en acción. La grada a reventar. 


El San Fernando vivía la cara alegre del fútbol y se colocaba séptimo con 11 puntos, a la estela de Levante, Mallorca y Córdoba. El Cádiz se quedaba con la triste. Hubo sonrisas por calle Colón, Rosario y Real. En el tranvía de vuelta a la capital, lágrimas, o algo peor: silencio.

El periodista Enrique Alcina lo bautizó con una precisión que ya quisieran muchos titulares: "La Isla. Crimen y castigo". Puro Dostoievski.

El castigo, además, no se quedó en el césped. Aquella misma noche la directiva cadista se reunió de urgencia, y la manita provocó un cisma de los de verdad. Dolía el resultado, pero dolía más el rival. Se multó "por falta de pundonor" a Lorente, Sornichero, Juan Jiménez y Antonio, y se acordó rescindir el contrato a algún futbolista. Poco después, el presidente Manuel Vieira Aguilar y su junta presentaron la dimisión "por falta de apoyo moral". Días más tarde la presidencia pasó a manos de Márquez Veiga. Un 5-0 se había llevado por delante a una junta directiva.

Y todavía faltaba el Carnaval. Llegó febrero y con él la guasa. Según el mencionado Alcina, "hubo cachondeíto hasta en las letras de Carnaval". Alguna comparsa y alguna chirigota pusieron letra y música al 5-0: "Hasta cantaban por seguiriyas los jugadores de nuestra tierra, porque traían de coronilla al buen portero llamado Sierra".

La temporada, mientras tanto, siguió su curso con justicia desigual. El San Fernando acabó noveno con 28 puntos. El Cádiz terminó antepenúltimo con 23, se salvó del descenso directo y ganó la promoción de descenso contra el Algeciras.

Porque aquella manita meció la cuna de un recuerdo que aún no se ha dormido del todo.

P.D. Va por ti, papi, que muchas veces me recordabas ese partido.